Gastronomía
La cocina egipcia está influida por una mezcla única de culturas de origen mediterráneo, griego, árabe y levantino. Empieza el día con un plato de crujiente taameya egipcia (elaborada con habas en lugar de garbanzos, como en la receta levantina), un cuenco de foul medames (habas cocidas) humeantes y rociadas con aceite de oliva, un plato del mejor queso blanco suave de Egipto (también conocido como queso Domiati) y queso roumy desmenuzable, y un par de panes eish baladi (pan plano egipcio).
Para almorzar, pide uno de los platos nacionales de Egipto, el koshary, y deléitate con la sabrosa combinación de lentejas, pasta, arroz y garbanzos rociados con una salsa de tomate picante y adornados con cebollas fritas crujientes, una opción maravillosa tanto para vegetarianos como para veganos.
Para cenar, disfruta de un sinfín de apetitosas opciones: kebda, un plato típico de Alejandría compuesto por bocadillos de hígado de ternera picante rellenos de ajo y comino; un sustancioso plato de mahshi (verduras rellenas); un sabroso plato de molokhiya, una deliciosa sopa verde elaborada con ajo y cilantro; o el suculento kofta y kebab, apetitosos platos de cordero y ternera a la parrilla, servidos con una variedad de pequeñas ensaladas tradicionales, como tahini o baba ghanoush.
Para terminar la comida con un toque dulce, nada mejor que un cuenco de ruz bil laban (arroz con leche) con helado de vainilla o una ración caliente de Umm Ali, un postre tradicional egipcio horneado a base de pan u hojaldre remojado en leche y azúcar y adornado con coco rallado, pasas y pistachos.